
¿Qué es la homeopatía?
La homeopatía es la medicina del alma
Lo que conocemos como enfermedad es la etapa final de un desorden mucho más profundo, y para asegurarse un éxito en el tratamiento, es evidente que tratando sólo el resultado final no se logrará una eficacia total.
Los seres humanos somos organismos dinámicos, en contínua interrelación con el medio que nos rodea, con unos mecanismos de autorregulación altamente sofisticados, somos una unidad funcional en equilibrio inestable con el entorno.
La enfermedad es un desequilibrio, una disarmonía, y los síntomas son su expresión. La enfermedad sobreviene cuando se cumplen dos condiciones: la presencia de un agente externo, y la predisposición del paciente a ese agente externo.
La homeopatía utiliza sustancias orgánicas, minerales y vegetales para estimular las defensas inmunitarias del organismo, y así dismuir las posibilidades del paciente a enfermar
El medicamento homeopático debe adaptarse específicamente a cada enfermo en el conjunto de sus síntomas y en la totalidad de su individualidad:
-Su absorción suele ser sublingual; se debe disolver los medicamentos homeopáticos debajo de la lengua. Esta zona está completamente irrigada, permite una entrada rápida al torrente sanguíneo del medicamento .
-No deben tocarse los medicamentos homeopáticos con las manos, con lo cuál vitamos que puedan deteriorarse .
-Un mismo medicamento puede tratar patologías diferentes .
-La homeopatía se utiliza en la prevención y tratamiento de numerosos trastornos de origen o desarrollo bioquímico, orgánico, emocional y psíquico; pretendiendo poner en marcha en nuestros cuerpos las fuerzas curativas necesarias para recobrar el estado de salud.
Los tratamientos homeopáticos se enfocan a patología del aparato digestivo, respiratorio, genitourinario, cardiovascular, óseo-muscular, piel, nervioso, inmunitario...entre otros. Su pretensión no es bloquear los síntomas, sino estimular la curación del enfermo.
Los medicamentos homeopáticos se presentan frecuentemente bajo la forma de tubos de gránulos o de tubos dosis de glóbulos. También encontramos medicamentos homeopáticos en otras formas clínicas, como gotas, comprimidos, pomadas, ampollas, jarabes, óvulos, supositorios...



